El mantenimiento de la óptica

Los binoculares, visores y telescopios modernos de ZEISS son de una robustez extrema y al mismo tiempo están bien protegidos contra todo tipo de polvo y humedad. Así, son muy fácil de cuidar ya que, sobre todo las superficies de cristal exteriores de los productos ZEISS Victory, están protegidas por el recubrimiento LotuTec®, repelente al agua y todo tipo de residuos. A pesar de todo, quedan algunos aspectos considerables, para así garantizar eficacia y longevidad.

Huellas dactilares
Trapos de microfibra modernos y sobre todo nuevos, son la elección más adecuada para limpiar la óptica. Alentar y a continuación limpiar con el trapo de forma circular es suficiente para liberar la óptica de, por ejemplo, huellas dactilares. Se desaconseja el uso de paños de papel y de aplicar cualquier tipo de polvos, que habitualmente son ofrecidos con los Set de limpieza de ópticas.

Polvo
El polvo se deja eliminar fácilmente por medio de un pincel o de un fuelle, conseguible en cualquier tienda de ópticas. Antes de la limpieza con el trapo de microfibra, se debe de eliminar todo tipo de polvo y granitos, para no provocar rasguños.

Salpicaduras de agua
Gotas de lluvia secadas y sobre todo, salpicaduras de agua salada dejan huellas y rastros de sedimentos. Es necesario diluir estos residuos con algo de agua, antes de limpiar con el trapo de microfibra.

Suciedad grasienta
Aceite o grasa de armas en las lentes deberían ser eliminadas de inmediato. Se recomienda una limpieza de las lentes con un trapo especial para la limpieza de ópticas o de microfibra y posiblemente algo de alcohol, circulando desde el centro hacia el margen. Suciedad En caso de sufrir suciedades no muy intensas, es posible enjuagar el binocular impermeable o el visor desmontado con agua templada sin problemas.

Suciedad
En caso de sufrir suciedades no muy intensas, es posible enjuagar el binocular impermeable o el visor desmontado con agua templada sin problemas.

Alcohol, acetona, disolvente
Vidrios tratados con la multicapa de revestimiento T* son perfectamente limpiables con alcohol puro. Se desaconseja el uso de todo tipo de disolventes, acetona o gasolina, ya que podrían dañar las capas y los materiales distintos.

Infección de hongos (Fungus)
Una infección de hongos (Fungus) en dispositivos impermeables y rellenos de nitrógeno es casi imposible – al menos en el interior. En contra, en el exterior de las lentes si es posible una infección, si el dispositivo ha permanecido un tiempo prolongado en un ambiente caliente y oscuro. Los provocantes de hongos se encuentran por todos lados y en combinación con huellas dactilares (es decir, residuos grasientos), se dan con circunstancias ideales. En este caso o estando en zonas tropicales con una humedad ambiental elevada, se aconseja la conservación del dispositivo en un sitio luminoso y bien ventilado. Al darle el sol, la humedad es vaporizada y sin humedad, no hay infección de hongos. El así llamado “Fungus”, como también es conocida la infección de hongos, se hace notar por una fina estructura ramificada sobre las superficies de las lentes. El problema es, que la superficie de las lentes es dañada de manera persistente por los metabolitos, de manera que una simple limpieza elimina el hongo, pero no sus huellas.

Comportamiento en invierno
Después de un paseo invernal por la nieve, la mejor forma de conservar los binoculares o un visor es depositándolos en un cuarto seco y frio. En un cuarto caliente, el exterior de los dispositivos se empaña de inmediato.

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